El envejecimiento es un proceso natural que, si bien conlleva cambios fisiológicos, no implica necesariamente una pérdida de calidad de vida. Una de las claves para mantenerse autónomo y activo con el paso de los años es preservar la movilidad. Esta capacidad está directamente relacionada con la salud musculoesquelética, el equilibrio y la participación en la vida cotidiana. Para muchas personas mayores en barrios como el Casco Viejo y Abando, la movilidad se convierte en un factor determinante para seguir llevando una vida plena.
Diversas iniciativas en Bilbao, como los talleres organizados por el Ayuntamiento para fomentar la actividad física en la población adulta, evidencian una creciente preocupación por este tema. Puedes consultar la noticia completa publicada por Deia aquí
En centros especializados como Fisioclinics Bilbao, se aplica un enfoque terapéutico integral que combina fisioterapia, ejercicio adaptado y educación postural para ayudar a personas mayores a mantener su movilidad de forma segura y efectiva.
¿Qué entendemos por movilidad funcional?
La movilidad funcional se refiere a la capacidad de una persona para moverse de forma segura y eficiente en su entorno. Esto incluye acciones cotidianas como:
- Levantarse de una silla sin ayuda
- Subir y bajar escaleras
- Caminar por la calle o por casa
- Mantener el equilibrio al agacharse o girar
A medida que envejecemos, esta movilidad puede verse comprometida por distintos factores:
- Disminución de la masa muscular (sarcopenia)
- Rigidez articular
- Cambios posturales
- Alteraciones del equilibrio
- Enfermedades crónicas o efectos secundarios de medicación
Aunque estos cambios son comunes, no deben considerarse inevitables. La intervención temprana a través del movimiento guiado y la fisioterapia puede marcar una gran diferencia.
¿Por qué es importante conservar la movilidad en la madurez?
Mantener un nivel adecuado de movilidad tiene un impacto directo en la autonomía y la calidad de vida. Las personas con buena movilidad funcional presentan:
- Menor riesgo de caídas y fracturas
- Mayor independencia en las actividades del día a día
- Mejor salud cardiovascular y metabólica
- Más participación en actividades sociales
- Mayor bienestar psicológico
En contraste, cuando la movilidad se reduce, aumenta la dependencia, el aislamiento y la probabilidad de desarrollar otras patologías asociadas al sedentarismo.
Un enfoque activo: fisioterapia y ejercicio adaptado
La combinación de fisioterapia y ejercicio terapéutico es una estrategia altamente efectiva para preservar la movilidad en la población mayor. A través de una intervención personalizada, es posible:
- Identificar limitaciones específicas (dolor, rigidez, pérdida de fuerza)
- Corregir patrones de movimiento disfuncionales
- Reeducar el equilibrio y la coordinación
- Mejorar la postura y la marcha
- Reforzar la musculatura implicada en la estabilidad
El objetivo no es solo evitar la pérdida de capacidades, sino potenciar al máximo las que aún se conservan, adaptando el programa de intervención a las necesidades de cada persona.
¿Qué beneficios tiene el trabajo con fisioterapia en esta etapa?
Los beneficios de una intervención fisioterapéutica en personas mayores se observan tanto a corto como a largo plazo. Algunos de los más relevantes son:
- Aumento de fuerza muscular, especialmente en extremidades inferiores
- Mejor equilibrio, lo que reduce el riesgo de caídas
- Mayor flexibilidad y amplitud de movimiento articular
- Reducción de dolores articulares y musculares asociados a inactividad o posturas incorrectas
- Incremento de la confianza al moverse, lo que favorece una mayor participación en la vida social
Estos beneficios no solo mejoran la condición física, sino que tienen un fuerte impacto sobre el estado anímico y la autoestima de la persona.
La importancia del entorno y las iniciativas comunitarias
La movilidad no depende solo del cuerpo, sino también del entorno. En este sentido, las políticas públicas y la oferta de actividades comunitarias en barrios como el Casco Viejo o
Abando son fundamentales. Tal como recoge Deia, Bilbao ha retomado los talleres municipales orientados a la salud y el movimiento, ofreciendo espacios para que los mayores se mantengan activos de forma segura.
Estas iniciativas no solo ofrecen ejercicio, sino también socialización, lo cual es clave en la prevención de la dependencia y el aislamiento.
Lee la noticia sobre los talleres de actividad física aquí
Un entorno que promueve el movimiento —ya sea a través de talleres, rutas peatonales accesibles o espacios seguros— favorece el mantenimiento de la movilidad y el envejecimiento activo.
¿Cuándo es recomendable buscar apoyo profesional?
Aunque la prevención es el mejor enfoque, hay signos que indican la necesidad de consultar con un fisioterapeuta:
- Dificultad para realizar actividades básicas como caminar o subir escaleras
- Pérdida progresiva de equilibrio o estabilidad
- Dolores frecuentes al moverse o al estar de pie
- Caídas recientes o sensación de inseguridad al caminar
- Disminución visible de la masa muscular
Un abordaje temprano permite corregir estos problemas antes de que se agraven y evitar complicaciones a largo plazo.
Conclusión
La movilidad en la madurez no debe considerarse una pérdida inevitable, sino una capacidad que puede preservarse con el enfoque adecuado. A través de la fisioterapia, el ejercicio adaptado y la implicación comunitaria, es posible envejecer de forma activa, segura y con mayor autonomía.
En Bilbao, tanto desde los servicios sanitarios como desde las políticas públicas, se están dando pasos para fomentar esta cultura del autocuidado y la prevención. Apostar por el movimiento es, sin duda, una de las decisiones más acertadas para cuidar de la salud y mantener la independencia en la tercera edad.
Conservar la movilidad es invertir en libertad, salud y calidad de vida, y en FisioClinics Bilbao te ayudamos con esto.












































