El postparto es una etapa de adaptación profunda para el cuerpo de la mujer. Después del embarazo y el parto, es habitual experimentar cambios físicos que afectan directamente a la musculatura abdominal, al suelo pélvico y a la postura global. En este proceso de recuperación, la fisioterapia de suelo pélvico juega un papel clave para restablecer el equilibrio corporal, prevenir disfunciones y favorecer una vuelta segura a la actividad física.
Cada vez más mujeres en Bilbao recurren a este enfoque para cuidar su salud tras dar a luz, y en centros especializados como Fisioclinics Bilbao se ofrece atención profesional basada en evidencia clínica.
Las últimas guías sobre el cuidado postparto publicadas en 2025 también respaldan esta práctica. Según OW Academy, es esencial integrar la actividad física adaptada, el descanso y la valoración del suelo pélvico como parte del proceso de recuperación.
¿Qué es el suelo pélvico y por qué se ve afectado en el postparto?
El suelo pélvico es un conjunto de músculos, tejidos y ligamentos situados en la base de la pelvis. Su función es sostener órganos como la vejiga, el útero y el recto, además de participar activamente en funciones como la continencia urinaria y fecal, la estabilidad lumbopélvica y la actividad sexual.
Durante el embarazo, esta estructura se ve sometida a una presión progresiva por el aumento del volumen abdominal. Además, tanto el parto vaginal como la cesárea pueden generar lesiones en esta zona, ya sea por:
- Distensión muscular o desgarros
- Episiotomías o cicatrices mal cicatrizadas
- Compresión del nervio pudendo
- Disminución del tono muscular
Estos cambios, si no se tratan, pueden derivar en disfunciones que afectan la calidad de vida en el corto y largo plazo.
Principales alteraciones postparto relacionadas con el suelo pélvico
Algunas de las consecuencias más comunes que aparecen tras el embarazo y el parto incluyen:
- Incontinencia urinaria de esfuerzo (al toser, reír o saltar)
- Sensación de pesadez o presión vaginal, asociada a prolapsos leves
- Dolor pélvico o lumbar, por alteración del equilibrio muscular
- Disfunciones sexuales, como dolor en las relaciones (dispareunia) o disminución de la sensibilidad
- Dificultad para recuperar la actividad física por falta de control del core
Estas alteraciones no siempre aparecen de forma inmediata, por lo que es frecuente que muchas mujeres las detecten meses después de haber dado a luz.
¿En qué consiste la fisioterapia de suelo pélvico?
La fisioterapia de suelo pélvico postparto es una disciplina basada en la valoración y tratamiento funcional de esta zona. A través de técnicas manuales, ejercicios específicos y dispositivos de biofeedback, se busca restablecer la función muscular, mejorar el control motor y reducir la sintomatología.
Un tratamiento habitual se estructura en diferentes fases:
1. Valoración funcional
La primera consulta incluye una entrevista detallada y, si la paciente lo permite, una exploración interna y externa. Se valoran aspectos como:
- Tono muscular basal
- Capacidad de contracción voluntaria
- Coordinación abdomino-perineal
- Presencia de dolor, cicatrices o adherencias
- Estado de la faja abdominal (diástasis)
2. Concienciación y control motor
Muchas mujeres no saben identificar correctamente su suelo pélvico o activan otros grupos musculares al intentarlo. A través de técnicas guiadas, se entrena la contracción y relajación consciente de la zona.
3. Ejercicio terapéutico adaptado
Una vez recuperada la conciencia y el control básico, se avanza con ejercicios de:
- Fortalecimiento del suelo pélvico
- Reentrenamiento de la faja abdominal profunda
- Movilidad lumbopélvica y control postural
- Integración del movimiento en la vida diaria
4. Reeducación funcional
En esta fase se preparan las condiciones para volver a actividades como caminar a ritmo rápido, cargar peso o practicar ejercicio físico con seguridad.
La importancia de un abordaje temprano
Las guías clínicas actuales recomiendan comenzar la rehabilitación postparto entre la 6.ª y la 8.ª semana, siempre que no existan complicaciones y que la mujer haya tenido el alta médica. En este periodo, el tejido muscular conserva una alta capacidad de adaptación, por lo que la intervención precoz mejora los resultados.
Sin embargo, si ha pasado más tiempo desde el parto y no se ha trabajado el suelo pélvico, el tratamiento sigue siendo efectivo. Las disfunciones pueden tratarse incluso años después, especialmente en mujeres que han notado cambios al retomar la actividad física, durante las relaciones sexuales o en situaciones de esfuerzo.
¿Qué papel juega la actividad física en el postparto?
Según las recomendaciones de OW Academy, la actividad física postparto debe ser gradual, adaptada y supervisada. No todos los ejercicios son adecuados en esta etapa, y un mal planteamiento puede agravar los problemas.
La clave está en:
- Asegurar un buen control del suelo pélvico antes de ejercicios de impacto
- Evitar abdominales clásicos si hay diástasis o debilidad
- Priorizar ejercicios respiratorios, de movilidad y de estabilidad del core
- Reintroducir el ejercicio de fuerza de forma progresiva
La fisioterapia ayuda a identificar el momento adecuado para cada tipo de actividad, y a adaptar los ejercicios a las necesidades individuales de cada mujer.
¿Cuándo consultar con un profesional?
Es recomendable acudir a fisioterapia postparto si se presenta alguna de las siguientes situaciones:
- Dificultad para contener la orina o gases
- Dolor persistente en la pelvis, lumbar o coxis
- Molestias durante las relaciones sexuales
- Cicatrices dolorosas o adheridas
- Diástasis abdominal visible o acompañada de debilidad
- Sensación de “peso” o “bulto” en la vagina
Incluso en ausencia de síntomas, una valoración profesional puede detectar disfunciones leves o ayudar a prevenir futuras complicaciones.
Conclusión
La recuperación postparto no se limita a esperar que el cuerpo se recupere solo. La fisioterapia de suelo pélvico ofrece una intervención segura, efectiva y adaptada para acompañar a la mujer en su regreso a la normalidad física, emocional y funcional.
Cada experiencia de maternidad es única, y también lo debe ser el proceso de recuperación. Integrar el cuidado del suelo pélvico como parte de la salud femenina no solo mejora la calidad de vida inmediata, sino que también previene problemas a medio y largo plazo.
Volver a sentirse fuerte, segura y funcional después del parto es posible con FisioClinics Bilbao a través de un acompañamiento profesional y el enfoque adecuado.












































